Cuando empecé mi glow up pensaba que todo consistía en hacer más cosas: hacer ejercicio, cuidar mi piel, tomar más agua, organizarme...
Pero con el tiempo me di cuenta de que el verdadero cambio empezó cuando dejé de hacer cosas que me estaban frenando.
Estas son algunas de ellas:
Esperar al lunes para empezar.
Compararme con los demás.
Querer cambiar toda mi vida de un día para otro.
Hablarme de forma negativa.
Pensar que un mal día arruinaba todo mi progreso.
Pasar horas en el redes/TV sin darme cuenta.
Esperar tener motivación para actuar.
Creer que los pequeños avances no servían.
Descuidar mi espacio.
Buscar resultados rápidos.
Pensar que necesitaba gastar dinero para mejorar.
Decir "mañana".
Tener miedo de lo que los demás pensaran.
Creer que ya era demasiado tarde para empezar.
Esperar sentirme completamente lista.
Aunque parezcan cosas pequeñas, fueron las que más marcaron la diferencia. Mi glow up no empezó cuando cambié mi apariencia, sino cuando cambié algunos hábitos y formas de pensar que no me dejaban avanzar.
Comentarios
Publicar un comentario
Gracias, por comentar sus comentarios me hacen crecer