La forma más real de empezar a salir de la saturación mental

 A veces creemos que para dejar de sentirnos saturados necesitamos cambiar toda nuestra vida. Ser más productivos, organizarnos mejor o “echarle ganas”. Pero la verdad es que la mayoría del tiempo no necesitas exigirte más. Necesitas descansar mentalmente.

La saturación mental pasa cuando tu cabeza lleva demasiado tiempo cargando pendientes, preocupaciones, expectativas, comparaciones y pensamientos que no paran. Y aunque por fuera parezca que “no haces mucho”, por dentro tu mente no descansa nunca.

Por eso todo se siente pesado.
Hasta las cosas simples.

Y para empezar a salir de ahí, no tienes que resolver toda tu vida en un día. Solo necesitas bajar un poco el ruido.

A veces ayuda escribir todo lo que tienes en la cabeza, aunque esté desordenado. También sirve hacer una sola cosa a la vez, en lugar de pensar en las veinte que faltan. Descansar sin culpa también cuenta, porque parar no es perder el tiempo cuando llevas tanto tiempo agotada mentalmente.

Otra cosa importante: no todo merece tu energía.

Las redes sociales, compararte con otros, querer hacerlo perfecto, intentar quedar bien con todos… todo eso también cansa, aunque no lo notes.

Y sí, sanar la saturación mental toma tiempo. No vas a despertar un día sintiéndote completamente bien. Pero poco a poco tu mente deja de sentirse tan pesada y vuelves a respirar con más calma.

Porque a veces no necesitas convertirte en otra persona.
Solo necesitas dejar de cargar tanto tiempo sola.

Saludos a Samantha y Miranda que comentaron en la entrada anterior.

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